PROPOSITUS número 40 – 01/2013
Autores: Mª Regla García-Benítez, Eva Bermejo-Sánchez, Mª Luisa Martínez-Frías
La presión arterial es la fuerza ejercida por la sangre sobre las paredes de las arterias. Depende del volumen de sangre expulsado por el ventrículo izquierdo del corazón y las resistencias periféricas al flujo sanguíneo, ejercidas por la musculatura de los vasos distales.
Su medida con fines diagnósticos y de evaluación del tratamiento antihipertensivo debe efectuarse en condiciones estandarizadas. Se considera que una embarazada tiene hipertensión arterial (HTA) si su presión arterial sistólica (PAS) es ≥ 140 mmHg y/o su presión diastólica (PAD) es ≥ 90 mmHg, en dos mediciones separadas al menos 6 horas.
Es un problema que debe se controlado y tratado porque puede tener consecuencias graves para la madre y el feto, siendo una de las principales causas de morbi-mortalidad materna y perinatal. Puede ser crónica y de comienzo previo a la gestación, o puede iniciarse durante la misma, generalmente a partir de la semana 20-21.

