Premio «EDIMSA» a la Dra. María Luisa Martínez-Frías

Premio recibido por su trayectoria profesional en el área de la prevención de las malformaciones congénitas.

A la Dra. Martínez-Frías le ha sido concedido el «Premio Especial EDIMSA», por su importante contribución al estudio, prevención e información de las malformaciones congénitas.

A pesar de los reconocimientos y premios que viene recibiendo el grupo del ECEMC, su sostenibilidad peligra. Igualmente ocurre con el Servicio de Información Telefónica para la Embarazada (SITE), porque el año 2011 el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad retiró su apoyo económico a este Servicio.

Lea su discurso de agradecimiento en la entrega del mismo el 20 de Diciembre de 2011.


Discurso

Reproducimos a continuación el discurso de agradecimiento de la Dra. María Luisa Martínez-Frías:

Estimadas autoridades, queridos amigos, Sras. y Sres.

En primer lugar y ante todo, quiero expresar mi profundo agradecimiento a EDIMSA y al Jurado que decidió distinguirme con este inesperado Premio. En segundo lugar, felicitar a todos los que hoy también reciben este reconocimiento, porque sus meritos me hacen sentir honrada al compartir con ellos este honor.

En estas breves palabras de agradecimiento, considero necesario explicar que los resultados de mi ya larga trayectoria profesional no se deben sólo a mi actividad, sino que son fruto de la labor de un extraordinario conjunto de personas. En realidad, de dos extraordinarios conjuntos. Por una parte, mis colaboradores del grupo coordinador del ECEMC, médicos, biólogos, informáticos, auxiliares, que comparten conmigo día a día los avatares de un trabajo que tiene mucho de aventura. Y por otra, un gran grupo de médicos que, desde sus respectivos hospitales, vienen colaborando altruistamente, desde que en el año 1976, les propuse participar en un Programa de investigación sobre las causas de las malformaciones congénitas, para establecer medidas de prevención primaria. Un grupo, repartido por todas las Comunidades autónomas, que aún sigue participando. Un grupo que, a pesar de que nuestro trabajo ha sido (y lo sigue siendo) un duro camino lleno de dificultades, nunca ha dejado de comprometerse para resolverlas.

Durante estos 36 años, hemos superado con creces, las expectativas que teníamos cuando iniciamos el trabajo: hemos podido analizar cerca de 3.000.000 nacimientos y estudiar más de 51.000 niños recién nacidos con malformaciones y otros defectos. Nuestra mayor gratificación reside en la constatación diaria de dos importantes consecuencias. En primer lugar, la aplicación en la práctica clínica de los resultados conjuntos sobre síndromes, cuyas frecuencias son extraordinariamente bajas. En segundo, la ayuda que se presta a mujeres embarazadas, o que planean un embarazo, y sus parejas, sin distinción alguna y llegando a las que viven en los pueblos más pequeños. Una ayuda, que obtienen a través de dos Servicios de Información Telefónica sobre Teratógenos, directamente, o a través de sus médicos, y que ya se cuantifica en más de 82.000 mujeres. De esta forma, aplicamos directamente los conocimientos adquiridos de la investigación para prevenir las malformaciones congénitas, propiciando que los niños nazcan sanos.

Por último, no puedo dejar de expresar mi reconocimiento, a las personas que, en cada uno de los momentos de mayores dificultades, nos ayudaron a superarlas con su reconocimiento y con su apoyo; personas que valoraron nuestros resultados científicos, avalados por más de 500 publicaciones, su utilidad tanto sanitaria como social y, en ambos sentidos, su rentabilidad económica y el bienestar humano que propician. Personas de diferentes posiciones, desde las que tenían grandes responsabilidades políticas, hasta simples ciudadanos anónimos, pasando por personas que, como ustedes, editores de publicaciones médicas, han favorecido que nuestro grupo pudiera tener una continuidad en el tiempo, imprescindible para cualquier trabajo de investigación.

Finalmente, quiero agradecer a mi familia, en especial a mis padres que ya no están, y a mis hermanos, el apoyo incondicional que siempre recibí y sigo recibiendo de ellos.

Con todos comparto este premio y, a todos, mi mayor agradecimiento.